“Tuve el placer de conocerte hace mucho tiempo, pero es curioso ya no te echo de menos…”
Así dedicó el principio de una carta un personaje que se acordó de los que creía amigos. Es una carta que ha llegado a mis manos de rebote, que me hace pensar en muchas cosas.
Se trata de un hombre que antes de morir escribió esto:
Madrid, 17 de Septiembre 2008
A mis traidores favoritos:
Tuve el placer de conocerte hace mucho tiempo, pero es curioso ya no te echo de menos… No creas que me duele, esa fase ya la superé, me duelen los minutos que compartí creyendo en tí, me duelen las horas que dediqué intentando algo que jamás entenderás, me jode que lo único que has demostrado es interés, muy propio de los tiempos que corren pero no me lo esperaba.